El vínculo docente-estudiante a distancia

Pedagogos y educadores señalan que la relación entre profesores y alumnos es tan importante para el desarrollo socioafectivo de los estudiantes como para su rendimiento académico. A pesar de que la educación a distancia nos tomó por sorpresa y el sistema educativo ha ido adaptándose al confinamiento, en este proceso es imprescindible fortalecer el vínculo docente-estudiante a distancia.

El vínculo docente-estudiante a distancia

Diversos estudios de PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE) revelan que cuando los alumnos tienen una buena relación con sus profesores, su dominio de las materias y su sentido de pertenencia al centro educativo se ven beneficiados.

El estudio de valoración de la “felicidad de los alumnos en la escuela” (PISA, 2012), reveló que en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)​, el 80% de los alumnos estuvo de acuerdo o totalmente de acuerdo con la afirmación “Me siento feliz en la escuela”.

Para los jóvenes de 15 años, el centro educativo es un entorno social fundamental, por lo que estas valoraciones subjetivas son un indicador de la capacidad de los sistemas educativos para fomentar el bienestar general de los alumnos y para documentar el impacto de la escuela en su disposición hacia el aprendizaje y la vida en general.

El éxito y el bienestar en la vida dependen del grado de evolución que los estudiantes hayan logrado en el plano social y afectivo y, en este proceso de desarrollo socioafectivo, las buenas relaciones entre docentes y estudiantes juegan un papel fundamental.

El vínculo docente-estudiante a distancia

El vínculo docente-estudiante es clave para favorecer el desarrollo del aprendizaje de cada uno de los alumnos. Los docentes, a su vez, deben asumir la responsabilidad que implica esta conexión y la de ejercer como un referente en la vida de los niños, niñas y adolescentes que conforman su alumnado.

Expertos de Educación 3.0 destacan que la figura motivacional del docente fomenta el potencial cognitivo del alumno. El profesorado es así un pilar fundamental en el desarrollo del aprendizaje de los estudiantes; es decir, los docentes son los guías de su razonamiento y de la creación de su proyecto personal.

Pero, además, los docentes desempeñan el papel de orientadores y asesores en la vida de los alumnos de cara a su futuro profesional. En la actualidad, aquéllos no sólo asumen el papel de formadores de las “mentes del futuro”, sino que también están implicados en el bienestar de sus estudiantes y su éxito laboral.

Con el pretexto de estimular ciertas habilidades como la memoria, la percepción, la atención, el razonamiento o las funciones ejecutivas de los estudiantes, el profesor guía, acompaña, supervisa, establece las metas, apoya, valora e instruye a lo largo de todo el proceso educativo.

El vínculo docente-estudiante en la virtualidad

La pedagoga argentina, Susana Kunzi, recuerda que desde hace más de una década se desarrollan clases a distancia y actividades virtuales en muchas instituciones educativas latinoamericanas, y si bien el desarrollo tecnológico permitió el surgimiento de esos nuevos espacios, insiste en que hay intercambios y vínculos que no pueden olvidarse en el proceso educativo virtual, y uno de los fundamentales es el vínculo docente-alumno.

En su texto sobre la relación entre estudiantes y docentes en tiempos de virtualidad, apunta a la imposibilidad del aprendizaje sin ese vínculo necesario:

No existe el aprendizaje si no existe el vínculo, aprendemos con otros, a través de la imitación, nuestro cerebro es social, por eso necesitamos estrechar lazos, disentir, dudar, hacernos preguntas para aprender. La relevancia de la interacción social radica en que permite darle sentido y significado a cada nuevo aprendizaje. Es por esto que aunque la tecnología avance, aunque el mundo indefectiblemente cambie, seguiremos necesitando de otros para aprender.

Confirmamos así que los vínculos sociales son irreemplazables, pues aunque el desarrollo tecnológico y sus diversos recursos permiten muchas veces tender puentes de comunicación, eliminar brechas que nos alejan y llenar espacios que nos separan, el contacto humano es un nexo vital para estimular el aprendizaje.

Kunzi propone que durante el confinamiento, además de propiciar el desarrollo de los aprendizajes a través de la virtualidad, es imprescindible generar espacios de conversaciones mediados por esas mismas tecnologías, que hoy hacen evolucionar las pedagogías y van modelando sobre la marcha el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Sabemos que el confinamiento también exige mayor esfuerzo y dedicación de los docentes; al mismo tiempo, los hace padecer las consecuencias del encierro y de la adaptación a esta nueva realidad educativa, por lo que Kunzi sugiere organizar y sistematizar el uso de los recursos para comunicarse con los estudiantes y padres de familia.

Las llamadas, videollamadas, chats, e incluso las redes sociales como Instagram, WhatsApp y los grupos privados de Facebook son herramientas para mantener una comunicación, un nexo, un vínculo cercano con los estudiantes, particularmente con los niños y niñas de primaria baja y, enseguida, con los de primaria alta.

La coyuntura demanda que tanto docentes como padres de familia mantengan el esfuerzo, pero sin agotarse o padecer burnout, y que establezcan las nuevas conductas y rutinas que el confinamiento ha ido moldeando en el día a día. De este modo, podemos persistir en el encuentro, el contacto, el vínculo que permite percibir al otro en la distancia, pero cercano y al alcance de la pantalla.

Con base en los acuerdos internos y la dinámica propia de cada centro y comunidad educativa, Kunzi sugiere una serie de acciones que nos pueden servir para sostener el vínculo.

  • Enviar el material siempre con una frase que motive preguntas para activar el cerebro emocional, porque las emociones están presentes al momento de aprender, incluso en la virtualidad.
  • Mostrarse dispuesto a ayudar, motivar y a brindar ayuda y apoyo a los chicos y chicas de sus grupos.
  • Escuchar a los niños y niñas. Siempre preguntar cómo se sienten, cómo están viviendo su situación, escucharlos y validar sus emociones.
  • Sugerir cuadernos de anotaciones donde registren lo que sienten, proponer actividades que inviten a escribir y dibujar, pero sin olvidar el humor, que siempre nos ayuda y a veces nos salva.
  • Mantener una relación constante, comprensiva y de entendimiento con los padres de familia, quienes también se han esforzado por adaptarse a este confinamiento y requieren información y orientación para apoyar a sus hijos e hijas en el desarrollo de las clases a distancia.
  • Este es el momento para aprender a ser resilientes, lo que implica desarrollar la capacidad de hacer, de seguir aunque no tengamos ganas, de ser flexibles y aceptar los cambios con la voluntad de avanzar hacia el fin del presente ciclo escolar, que transcurrirá con clases a distancia.


Con información de:

—”¿Cómo sostener el vínculo docente-alumno-familia en tiempos de virtualidad?”. S. Kunzi / Revista Télam Noticias (Argentina, 2020).
https://www.telam.com.ar/notas/202004/455367-opinion-coronavirus-educacion-virtual.html
—”La interacción profesor-alumno en la educación a distancia”. J.M. Meza Cano / UNAM (2010).
https://www.researchgate.net/publication/233993112_La_interaccion_profesor-alumno_en_la_educacion_a_distancia
—”¿Afectan las relaciones profesor-alumno al bienestar de los estudiantes en la escuela? “. PISA, 2015.
http://blog.intef.es/inee/2015/07/23/afectan-las-relaciones-profesor-alumno-al-bienestar-de-los-estudiantes-en-la-escuela/
—”Por qué el vínculo estudiantes-docentes es clave para aprender”. Educación 3.0 (2019).
https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/por-que-vinculo-estudiantes-docentes-es-clave-aprender/
—Manual del docente de Educación a Distancia. M.L. Hernández y B.P. Legorreta / Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (2015).
https://www.uaeh.edu.mx/docencia/VI_Lectura/educ_continua/curso_formador/LECT56.pdf